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Cómo usar el retinol en la piel para transformar tu rostro

Tabla de contenido

¿Qué es el retinol y por qué es el ingrediente «estrella» en cosmética?

El retinol es una forma de Vitamina A que pertenece a la familia de los retinoides. El éxito del retinol se basa en su polivalencia: es el tratamiento antiedad principal, pero también es beneficioso contra el acné, los poros dilatados y la textura irregular. Con este activo tu piel recibe la orden de eliminar las células viejas y generar células nuevas y sanas. El resultado del retinol es un rostro más luminoso, firme y con un tono mucho más uniforme

Lo que hace que este producto sea imprescindible; es su capacidad para suavizar arrugas y su efecto global sobre la salud cutánea. El retinol ayuda a regular la producción de grasa, minimiza la apariencia de las cicatrices de acné y combate la hiperpigmentación.

¿Pro- retinol es lo mismo que retinol?

No son lo mismo. El pro-retinol sirve como precursor más liviano que el organismo debe convertir en la forma de la vitamina A una vez aplicado. Gracias a esta transición gradual, se convierte en la alternativa perfecta para quienes se inician en este tratamiento. Además, si eliges cosméticos con pro- retinol, ayudas a que el tejido cutáneo se adapte progresivamente, minimizando drásticamente la posibilidad de sufrir irritaciones, rojeces o la molesta descamación inicial.

¿Cuándo y cómo usar retinol?

Una regla imprescindible es utilizar el retinol de noche, ya que, este activo es fotosensible. Esto quiere decir, que pierde eficacia con la luz solar y deja tu piel más vulnerable a los rayos UV durante el proceso de renovación. Además, hay que aplicarlo sobre la piel totalmente seca, para evitar irritaciones. La piel húmeda absorbe el producto con mucha rapidez y profundidad, lo que proporciona posibilidades de sufrir enrojecimiento

Respecto la cantidad, solo necesitas una gota del tamaño de un guisante para todo el rostro. Hay que repartir esta cantidad en frente, mejillas y barbilla; cuando extendamos el activo, hay que tener cuidado y evitar el contacto directo con las mucosas, las comisuras de los labios y el párpado móvil. Para principiantes se recomienda utilizar la técnica «sándwich»: aplica una capa hidratante, luego el retinol y, tras unos minutos, otra capa hidratante.

Otro pilar fundamental del retinol es la frecuencia de uso. Se recomienda no empezar a utilizar el retinol todas las noches. Empieza a aplicarlo dos veces por semana durante los primeros quince días; si tu piel responde bien, sube a noches alternas. Solo cuando tengamos claro que la barrera cutánea está fuerte, puedes pasar al uso diario.

¿Es el retinol apto para todo tipo de pieles?

El retinol es un activo que puede ser beneficioso para casi cualquier persona siempre que se adapte la fórmula y la frecuencia de uso.

  • Pieles secas o sensibles: Este tipo de piel es más frecuente que experimente enrojecimiento y tirantez al inicio. En estos casos, es recomendable aplicar el retinol días alternar y empezar con formulas suaves.
  • Pieles mixtas o grasas: Son pieles que presentan una mayor tolerancia y se benefician rápidamente del retinol para desobstruir poros, mejorar el acné y equilibrar la producción de sebo.
  • Pieles maduras: El retinol es uno de los mejores aliados para combatir la flacidez y suavizar arrugas. Con este producto estimulamos la regeneración celular, que ayuda a recuperar la densidad perdida, aunque es necesario acompañarlo de cremas nutritivas que compensen la sequedad.
  • Embarazo y lactancia: Durante estos periodos no es aconsejable el uso de retinol, lo ideal es sustituirlo por el Bakuchiol, una alternativa natural.

¿Con qué ingredientes puedes (y cuales no) mezclar el retinol?

Para que el retinol nos aporte todos sus beneficios al máximo, sin comprometer la salud de la barrera cutánea, es muy importante acompañar su tratamiento con otros compatibles y separarlo de los que pueden generar reacciones adversas.

¿Con que ingredientes puedes mezclar el retinol?

Para que el retinol brille, los mejores compañeros son ingredientes hidratantes, reparadores y calmantes. Gracias a estos tipos de productos, el proceso de adaptación es más cómodo y llevadero:

  • Ácido Hialurónico: Es el mejor aliado. Utilizar un sérum de hialurónico ayuda a mantener los niveles óptimos de agua en la piel, compensando la sequedad que el retinol provoca al principio.
  • Ceramidas: Estos lípidos son imprescindibles para reponer y fortalecer la barrera cutánea que el retinol «agita» durante la renovación celular, manteniendo el rostro elástico y protegido.
  • Niacinamida: Ayuda a calmar las rojeces y mejora la tolerancia de la piel al tratamiento con retinoides.

¿Con que ingredientes NO puedes mezclar el retinol?

Hay que tener en cuenta, que también podemos encontrar principios activos que en una misma rutina nocturna son una «bomba de relojería» y dispara el riesgo de sufrir quemaduras químicas o irritaciones severas:

  • Vitamina C pura (ácido ascórbico): Como son activos muy fuertes y trabajar el pH distintos, pueden anularse o irritar demasiado. La mejor solución es utilizar la vitamina C para las mañanas y el retinol para las noches.
  • Ácidos exfoliantes AHA (como el glicólico): Ambos productos fuerzan la renovación de la piel. Si los utilizas a la vez, sobreexfoliarás el rostro. dañando la piel.
  • Ácidos BHA (como el salicílico): El uso simultaneo con el retinol es muy agresivo. Si quieres usar ácidos, el truco es alternar las noches: una noche usas tu tónico exfoliante y la siguiente el retinol.

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